lunes, 26 de octubre de 2015

Una sola dirección.




Apuntándole a la vida


 Nos preguntamos constantemente que camino tomar, sin embargo allí donde emprendemos,  esa es la dirección correcta,  Decisión junto a deseos vislumbran los apuntes certeros.
 Señalamos direcciones, apuntamos a los escritos a las ideas y a los caminos, asociamos nuestras manos constructivas a algún despojo de guerra, soltamos nuestras riendas, nuestro vuelo en picada...
 Es la cualidad de sobrevivir a escombros de pasajeros, la que nos leva a  la persistencia pero apuntando a la vida  ganamos mas vida y quizás solo quizás  nos transformaremos en tiempo y recuerdos y hasta siendo arte nos iremos al infinito.

Tierra de nadie y compañera...

Metalizada



 Margarita ya no es un recuerdo es un instante alargado donde la estación de verano se transforma en piel curtida, donde la emoción del salitre agrieta los parpados, Ese pedazo de tierra es un refugio para el descanso al pie de las olas, es un caudal intuitivo  en sonoros vaivenes del mar.
 Margarita no espera  que cerremos los ojos, su letargo azul es el compañero errante
 Margarita es  la lejanía y un rumbo para exilio.